La Diferencia Entre

 

SALVACIÓN Y RECOMPENSAS

 

 

 

 

SALVACIÓN

 

 

RECOMPENSAS

 

1) La salvación es un don gratuito y no puede ser ganada

 

  “Pero el DON no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el DON de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo.  Y con el DON no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el DON vino a causa de muchas transgresiones para justificación” (Rom.5:15-16; y ver también Ef. 2:8-9; Rom.6:23; Juan 4:10).

 

 

1) Las recompensas pueden ser ganadas mediante un servicio fiel

 

Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios. Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor RECIBIRÉIS LA RECOMPENSA de la herencia, porque a Cristo el Señor servís” (Col. 3:22-24 y nótese que el énfasis en este pasaje está en el SERVICIO).

 

2) La salvación no es algo que merecemos

 

Si Dios nos diera exactamente lo que merecemos por la manera en que hemos vivido y por los pecados que hemos cometido, ¿qué nos daría?

 

“SEÑOR, si mirares a los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse? (Salmo 130:3).

La paga del pecado es MUERTE (Rom.6:23)

Ver también Salmo 130:10.

 

2) La recompensa es algo que el creyente merece

 

“Vino el primero, diciendo: Señor tu mina ha producido diez minas. El le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades” (Lucas 19.16-17). Este hombre merecía una recompensa porque su mina produjo diez minas y porque había sido fiel en lo poco. (Advertencia: El creyente que trabaja fielmente para Cristo nunca debe olvidar lo que Pablo dijo en 1 Co. 15:10, “Por la gracia de Dios soy lo que soy.. he trabajado… pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo”. De modo que aun al ganar recompensas, está en operación la gracia).

 

 

3) La salvación no se da en base a las obras.

 

“Quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, NO CONFORME A NUESTRAS OBRAS, sino según el propósito Suyo y la gracia (2 Ti.1:9). “Nos salvó, NO POR OBRAS de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia” (Tito 3:5). “Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia SIN OBRAS” (Rom.4:6).

 

 

3) Las recompensas se dan en base a las obras

 

“Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de Su Padre con Sus ángeles, y entonces pagará a cada uno CONFORME A SUS OBRAS” (Mateo 16:27). “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno SEGÚN SEA SU OBRA” (Ap.22:12).

 

 

 

4) La salvación es una posesión presente (es algo que el creyente tiene ahora).

 

“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, TIENE VIDA ETERNA” (Juan 5:24). “De cierto, de cierto os digo: el que cree en mí, TIENE VIDA ETERNA” (Juan 6:47). “El que tiene al Hijo, TIENE LA VIDA” (1 Juan 5:12).

 

 

4) Las recompensas son una realización  futura (son algo que el creyente recibirá más adelante)

 

“Y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero TE SERÁ (futuro) RECOMPENSADO EN LA RESURRECCIÓN DE LOS JUSTOS” (Lucas 14:14). Los creyentes recibirán recompensas en la primera resurrección, y para los creyentes de la edad de la iglesia ésto tendrá lugar en el rapto.

 

 

5) La salvación es algo que nunca se puede perder.

 

“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y NO PERECERÁN JAMÁS (griego-“ellos nunca jamás perecerán, nunca jamás”), ni nadie las puede arrebatar de mi mano” (Juan 10:27-28).

 

 

 

 

 

5) Las recompensas se pueden perder

 

 

“He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona (Ap.3:11). “Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo” (2 Juan 8). “Y cualquiera que os diere un vaso de agua en Mi Nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa” (Marcos 9:41).

 

Esta distinción se ve claramente en 1 Corintios 3:14-15, “Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, el sufrirá pérdida (habrá pérdida de recompensa); si bien él mismo será salvo (no habrá pérdida de salvación), aunque así como por fuego”.

 

 

6) El enfoque de la salvación está sobre el PECADO (tenemos un PROBLEMA CON EL PECADO).

 

 

“Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque ÉL salvará a Su pueblo DE SUS PECADOS” (Mateo 1:21).

 

 

 

6) El enfoque de las recompensas está sobre el SERVICIO (tenemos la responsabilidad de servir fielmente al Dios que nos salvó).

 

“SIRVIENDO de buena voluntad, COMO AL SEÑOR y no a los hombres, sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor, sea siervo o sea libre (Ef. 6:7-8).

 

 

7) La salvación incluye poseer a CRISTO.

 

EL que TIENE AL HIJO tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida (1 Juan 5:12).

 

7) Las recompensas incluyen poseer CORONAS

 

“¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva EL PREMIO? Corred de tal manera QUE LO OBTENGÁIS. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una CORONA corruptible, pero nosotros, una incorruptible” (1 Co. 9:24-25).

 

 

8) El pecador que viene a Cristo por salvación escucha estas palabras: “HECHO ESTÁ”.

 

“Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: CONSUMADO ES” Juan 19:30).

 

 

8) El creyente fiel que está recibiendo recompensa escucha estas palabras: “BIEN HECHO”.

 

“Su señor le dijo: BIEN, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor” (Mateo 25:23).

 

 

9) La salvación se llevó a cabo en la primera venida de Cristo.

 

 

“Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar s los pecadores” (1 Timoteo 1:15).

 

9) Las recompensas serán otorgadas al creyente en la segunda venida de Cristo.

 

“Por lo demás, me está guardada la CORONA de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos LOS QUE AMAN SU VENIDA” (2 Ti. 4:8). “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo” (Ap. 22:12).

 

 

10) La salvación se recibe gratuitamente en un momento.

 

En un momento de tiempo, una persona cree en el Señor Jesucristo y pasa de muerte a vida” (Juan 5:24).

 

10) Las recompensas se ganan durante toda la vida de creyente.

 

“Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo” (2 Co.5:10).

 

 

11) La salvación se basa sobre lo que Cristo ha hecho.

 

 

“Siendo justificados gratuitamente por su gracia, MEDIANTE LA REDENCIÓN que es en Cristo Jesús” (Rom. 3:24).

 

11) Las recompensas se basan sobre lo que nosotros hemos hecho (como creyentes).

 

“…para que cada uno reciba SEGÚN LO QUE HAYA HECHO mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo” (2 Co. 5:10).

 

 

12) Cuando se trata de la salvación, ¿cuál es la parte del hombre? Respuesta: FE

 

“Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo (Hechos 16:31).

 

Dios se encarga de salvar; nosotros nos encargamos de creer.

 

12) Cuando se trata de las recompensas, ¿cuál es la parte del hombre? Respuesta: FIDELIDAD

 

“El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero? Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?” (Lucas 16:10-12).

 

 

13) La pregunta de salvación: ¿HAS CREIDO EN CRISTO?

 

“Agradó a Dios SALVAR a los CREYENTES por la locura de la predicación” (1 Co. 1:21)

 

13) La pregunta de recompensas: ¿HAS PERMANECIDO EN CRISTO?

 

“Y ahora, hijitos, PERMANECED EN ÉL, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados (1 Juan 2:28).

 

 

14) Cuando se trata de la salvación, hay cosas que Dios no recuerda

 

 

“Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones (Hebreos 10:17).

 

 

14) Cuando de las recompensas se trata, hay ciertas cosas que Dios recuerda.

 

“Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia Su Nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún” (Hebreos 6:10).

 

 

15) La salvación siempre involucra la total aceptación de Dios en Cristo.

 

“Para alabanza de la gloria de Su gracia, con la cual nos hizo ACEPTOS (nos favoreció altamente) en el Amado (Ef.1:6)

 

15) Las recompensas pueden involucrar la desaprobación de Dios.

 

“Mas el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas (Col. 3:25). Ver también 1 Juan 2:28 que implica la posibilidad de VERGÜENZA por la desaprobación de Dios y ver Fil. 3:8 donde Pablo sacrifica todo para ganar a Cristo y Su aprobación.

 

 

16) Todos los creyentes comparten la misma salvación.

 

El “paquete de salvación” de un creyente contiene todo lo que  se encuentra en el “paquete de salvación”  de otro creyente. Compartimos la misma “salvación tan grande” (Heb.2:3). Somos RICOS en Cristo y poseemos toda bendición espiritual en ÉL

(Efesios 1:3).

 

16) Todos los creyentes no comparten las mismas recompensas.

 

“Y él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda. …El les dijo: A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío dalo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre” (Mateo 20:21,23). No todos los creyentes se sentarán a la derecha o a la izquierda de Cristo. Este lugar y posición está reservada para dos creyentes, como está determinado por el Padre, el Juez justo.

 

 

17) Cuando se trata de mi salvación, ¿cuando tendrá lugar mi juicio? Respuesta: ya tuvo lugar en la cruz.

 

“..el Señor cargó en él el pecado de todos nosotros” (Isaías 53:6). “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios” (1 Pedro 3:18). Por causa de este hecho, el Señor asegura al verdadero creyente que él no vendrá a condenación o juicio (ver Juan 5:24; Romanos 8:1).

 

 

17) Cuando se trata de la recompensa, ¿cuándo tendrá lugar mi juicio? Respuesta: En el Tribunal de Cristo.

 

“Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo” (2 Co.5:10). “Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo” (Rom. 14:10).

 

18) La salvación no cuesta nada.

 

 

“A todos los sedientos: venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad SIN DINERO y SIN PRECIO, vino y leche” (Isaías 55:1).

 

18) Las recompensas cuestan una vida de servicio.

 

Servir fielmente a Cristo en un mundo que odia a Cristo puede ser costoso: “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos….Gozaos y alegraos, porque VUESTRO GALARDÓN ES GRANDE en los cielos” (Mateo 5:10,12).

 

 

19) La salvación se recibe en el momento de la JUSTIFICACIÓN.

 

La salvación es algo que recibimos al comienzo.

 

 

19) Las recompensas se reciben en el momento de la GLORIFICACIÓN.

 

Las recompensas son algo que recibimos al final.

 

20) Mostramos nuestra gratitud por la salvación mediante un servicio fiel.

 

 

“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Rom. 12:1-2).

 

20) Mostramos nuestra gratitud por las recompensas echando nuestras coronas delante e nuestro Salvador.

 

“Los veinticuatro ancianos se postraron delante del que está sentado en el trono, y adoraron al que vive por los siglos de los siglos, y ECHAN SUS CORONAS DELANTE DEL TRONO, diciendo: Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas” (Ap. 4:10-11).

 

 

Pablo reconoció que toda cosa buena que él hizo era atribuible a la gracia de Dios: “Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo” (1 Co. 15:10). Aun cuando se trate de un servicio fiel a Cristo, somos deudores a la gracia de Dios.

 

 

 

 

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